Educar en valores éticos POR: ADELA CORTINA · FUENTE: EL PAÍS · 26 JULIO, 2018

Establecer una asignatura de valores cívicos en la educación española es una buena noticia porque de esa manera los futuros profesionales tendrán un espacio para reflexionar sobre las metas y valores de su actividad.

El 17 de junio pasado llegó a Valencia el buque Aquarius con 630 inmigrantes a bordo, rescatados días antes en el Mediterráneo. Aunque el viaje era largo, otros puertos más próximos no se prestaron a recibirlos y fue el puerto valenciano el que lo hizo. Naturalmente, los comentarios de todo tipo inundaron las páginas de la prensa, las cadenas de radio y televisión y las redes sociales, desde los agoreros cansinos que insistieron, como siempre, en pronosticar un efecto llamada que acarrearía toda suerte de males, hasta el entusiasmo de una ciudadanía, orgullosa de saberse y sentirse solidaria.

Los tres poderes sociales —el ciudadano, el político y el económico— se unían para atender a los más vulnerables. Era el momento mágico de las sinergias entre las fuerzas sociales a favor de lo mejor que tenemos los seres humanos. Era un brote valioso de hospitalidad.

Claro que aquello era solo un comienzo, y a partir de ese punto debía empezar el proceso de organizar, discernir y, en su caso, llevar a cabo la integración, porque la acogida es un bien menor, cuando no se ha logrado resolver los problemas en los países de origen para que nadie se vea obligado a dejar su hogar, pero integrar a los recién llegados era todavía la asignatura pendiente.

Recuerdo la ingeniosa respuesta de un profesor latinoamericano a quien pregunté cómo no mejoraba la situación de su país, teniendo en cuenta la creatividad de sus gentes: “Es que”, me dijo, “tenemos muchas iniciativas, pero pocas acabativas”. Y tenía razón, pero no solo para su país, sino para muchos otros; entre ellos, España y esa precaria unión supranacional, que es la Unión Europea.

Los problemas políticos y económicos han venido poniéndole trabas desde el comienzo, pero hoy en día se han sumado las deficiencias éticas: la falta de acuerdo real en los valores de los que queremos vivir, que son los que constituyen nuestras señas éticas de identidad. Como diría José Luis Aranguren, nuestra moral vivida, además de nuestra moral pensada.

En la forja de esa moral es una pieza clave la educación, tanto formal como informal, tanto la que se plasma en currículos escolares y universitarios como la que se propaga a través de la vida cotidiana.

Porque las personas no nacen ciudadanas, sino que se hacen. La persona —recordaba Kant— lo es por la educación, es lo que la educación le hace ser. Y en este tiempo en que en España se debate sobre una reforma de la ley de educación, que venga a superar deficiencias de la LOMCE, es una buena noticia saber que una asignatura de “valores éticos y cívicos” va a formar parte de los planes de estudios escolares como un capítulo en la formación de todo el alumnado.

A fin de cuentas, hace años constaba una asignatura con el título “La vida moral y la reflexión ética”, que se ocupaba del conjunto de valores éticos compartidos en las sociedades pluralistas y democráticas, es decir, de su ética cívica, y de los proyectos que desde ella se han ido incorporando. Una asignatura que contaba con el apoyo de todos los grupos sociales.

Cuál sería el hilo conductor de esa materia no es difícil de imaginar: reflexionar sobre la superioridad de la libertad frente a la esclavitud, el adoctrinamiento y la manipulación; degustar el valor de la igualdad entre las personas, que tienen dignidad y no un simple precio, sea cual fuere su raza, religión, edad, género o su orientación sexual; respetar activamente, y no solo tolerar, las ideas de quienes piensan de forma distinta, pero moralmente aceptable; apreciar el diálogo como camino para resolver los conflictos, cuando están puestas las condiciones para que el diálogo sea auténtico, y tomar nota de que la apuesta por la justicia no es un mero consejo, sino la exigencia indeclinable que constituye el quicio de cualquier sociedad pluralista y democrática. Si la justicia falla, como valor y como virtud social, la sociedad está desquiciada. Con claro perjuicio para todos, pero sobre todo para los más vulnerables.

Contar con una materia semejante en el currículo escolar es imprescindible, entre otras razones, porque una sociedad demuestra qué materias considera indispensables para la formación cuando las incluye en un plan de estudios; en este caso, para ayudar a formar una buena ciudadanía, conocedora de sus derechos y de sus responsabilidades y capaz de vivirlos en la práctica.

La escuela y la universidad bien pueden vincularse con actividades que encarnen la moral pensada en la moral vivida como parte del currículo escolar. El trabajo conjunto con organizaciones cívicas solidarias se hace aquí imprescindible.

Es verdad que educamos en tiempos de incertidumbre, ignoramos qué habilidades y competencias científicas y técnicas serán las más adecuadas para encontrar un lugar en el mundo laboral, pero sí que sabemos que es desde los valores éticos mencionados desde los que debería orientarse el quehacer de las ciencias y las técnicas.

Por eso sería aconsejable introducir en el temario de la educación española una asignatura de ética en cada uno de los grados universitarios y en la formación profesional, de modo que los futuros profesionales tengan un espacio para reflexionar sobre las metas y valores de su actividad.

Naturalmente, la ética, que es “filosofía moral”, igual que hay filosofía de la ciencia o de la técnica, es una parte de la filosofía, ese saber de tan larga y acreditada historia que con ella empezó el conjunto de la sabiduría secularizada, al menos en Occidente.

Mantener la asignatura de filosofía como obligatoria en primero de bachillerato y aumentar su peso en segundo es una de las reivindicaciones, más que justificadas, de la Red Española de Filosofía, a las que hace unos días dedicó un espacio Juan Cruz en las páginas de este diario.

Pero en su calidad de ética para la Enseñanza Secundaria Obligatoria, con un alumnado más joven, es necesario potenciarla muy especialmente para que tome cuerpo en la vida social esa Declaración Universal de Derechos Humanos, que el 10 de diciembre cumplirá 70 años, y que tiene por base explícitamente la dignidad de las personas, la dignidad de todos los miembros de la familia humana.

Adela Cortina es catedrática emérita de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y directora de la Fundación ÉTNOR.

Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme

“La guerra es la máxima expresión del patriarcado”, explica Irati González Larena, integrante del Movimiento Feminista en Euskal Herria, que ha convocado diversas actividades en torno a la fecha.

Madrid, 24 mayo. 18. AmecoPress. A lo largo de la historia aquellos que la han escrito guardaron un silencio sospechoso sobre los aportes que las mujeres hicieron a la ciencia, la política, la cultura, la medicina… y también el aporte que las mujeres, desde comunidades y organizaciones, han hecho siempre para salir de la encrucijada que significa la guerra y sostener la paz. Pero aunque la memoria histórica oficial no suele incorporar la huella de las mujeres, las mujeres antimilitaristas celebran cada 24 de mayo el día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme desde principios de los años 80.


Se conmemora, no por recordar una masacre o catástrofe, sino para tener presente la fuerza de las iniciativas de los movimientos de mujeres pacifistas y para denunciar lo que suponen las guerras para las mujeres.

“La guerra es la máxima expresión del patriarcado”, explica Irati González Larena, integrante del Movimiento Feminista en Euskal Herria. “Las mujeres nos convertimos en objetos que se utilizan para hacer la guerra, las mujeres hemos padecido siempre los males de la guerra, psicológicamente, socialmente, económicamente y físicamente. Durante la guerra y después. La violación masiva de las mujeres es parte integral de la guerra, las mujeres y sus cuerpos fueron consideradas unas veces como botín de guerra, otras como moneda de cambio, como reposo del guerrero, como campo de batalla, etc.” Estas son algunas de las razones que han llevado a estas activistas a convocar actos en torno a esta fecha.

“Llevamos años reivindicando el rechazo a las guerras y los negocios armamentísticos y al igual que lo hicieron las greenham, lo hicieron también las Wipnet (Women in Peacebuilding), Women in black… En Euskal Herria el movimiento feminista puso las primeras piedras hace ya varios años, rechazando la OTAN; dichas protestas se fueron manteniendo en momentos coyunturales (la guerra del Golfo, las violaciones masivas a nuestros cuerpos en la guerra de Bosnia, la invasión de Afganistán, tratando de llevar el feminismo a la dinámicas como la de Ongi Etorri Errefuxiatuak…), pero desde una perspectiva antimilitarista, internacionalista y basada en la solidaridad”.

El pasado 16 de diciembre el Movimiento Feminista de Euskal Herria señalaba a quienes son responsables del envío de armas desde el Puerto de Bilbao. Después de la presión ejercida desde diferentes ámbitos, se llevó dicha actividad al puerto de Santander, consiguiendo así, sacar el envío de Euskal Herria. Pero lamentablemente se sigue produciendo armamento y el problema no ha desaparecido.

La creciente militarización

Al contrario, en los últimos años ha crecido la militarización de las fronteras. La represión dentro de los estados sobre quienes defienden los derechos humanos también ha sido incrementada. Además, en épocas de crisis económicas, los poderosos ven en la guerra y el gasto militar una vía de salida. El Gobierno español es uno de ellos. En 2024 España gastará el doble en Defensa de lo que gasta en la actualidad: el gasto militar rondará entonces el 1,53% del PIB cuando en la actualidad es del 0,86%, según lo reconocido públicamente por la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal. Y sabemos que la cifra es notablemente superior, pues existen partidas inequívocamente militares que se encuentran repartidas entre otros ministerios con el objetivo de esconder a la opinión pública el gasto militar real, y de paso al Congreso de los Diputados y al Senado, que aprueban unas cuentas muy inferiores al presupuesto real militar.

“Detrás de todo esto hay intereses económicos, está la Banca, está el Estado y las grandes empresas”, asegura Irati González, “intentan criminalizar a los movimientos para dejarnos con menos herramientas”. Las élites económicas actúan junto a los Estados para mantener el control de los pueblos y de las mujeres. Otra muestra más de que el patriarcado necesita la violencia para subsistir. Las guerras arrasan con las tierras y por lo tanto con los recursos y sustento de la mayoría de la población, generando así, mayor pobreza económica y dependencia hacia occidente. Este hecho es aprovechado a menudo por empresas y transnacionales que se benefician bajo el silencio de gobiernos e instituciones.

El Día Internacional de las Mujeres por la Paz y el Desarme, diferentes grupos de mujeres y grupos antimilitaristas, insisten en que dejemos de enfrentar los conflictos con violencia, invasión, autoridad, exclusión o eliminación tanto en la casa, como en los distintos ámbitos sociales, incluyendo la política o la economía. Que, de una vez, seamos creativas y constructivas en el abordaje de nuestros conflictos.

“El feminismo mayoritariamente apuesta por un modelo equitativo y porque ningún ser humano tenga que sufrir violencia”, argumenta la activista, que recuerda que las guerras son la mayor violencia hegemónica en la que se unen el sistema patriarcal y capitalista. “Las guerras son colonialistas, heteropatriarcales, imperialistas, racistas, clasistas y capitalistas y esto choca de lleno con las necesidades y reivindicaciones más básicas del feminismo. Porque las feministas no queremos un modelo social en el que las mujeres, sus cuerpos o sus territorios sean oprimidos bajo ninguna excusa. Porque la guerra es destrucción, es todo lo contrario a la vida sostenible que reclamamos desde el feminismo”

El manifiesto difundido desde el Movimiento Feminista de Euskal Herria expone que “el ejército puede ser considerado como una de las organizaciones patriarcales más importantes de cualquier sociedad y una de las más reveladoras respecto a la desigualdad que caracteriza las relaciones hombres-mujeres: jerarquización del poder, culto al jefe y su dominación, obediencia, violencia física, ausencia de espíritu crítico, un círculo cerrado de los “chicos”, etc.” Según el texto, “este modelo de masculinidad asociado a la fuerza y a la agresividad es una referencia creciente para los jóvenes”.

Otras respuestas

En momentos de crisis de las sociedades como guerras o crisis humanitarias y naturales, las mujeres asumen un papel importantísimo en varios ámbitos: en la atención y gestión de las primeras necesidades de su población, en mantener una mínima cohesión en la sociedad en crisis, en la transmisión de esperanza, en la reconstrucción del tejido social desde la reconciliación y superación de la impunidad e injusticia y en la gestión de la ayuda humanitaria internacional. Pero, paradójicamente, en los procesos de paz y de reconstrucción social y política en países en fase post-bélica, la presencia de la mujer tiende a desaparecer.

Otras respuestas

En momentos de crisis de las sociedades como guerras o crisis humanitarias y naturales, las mujeres asumen un papel importantísimo en varios ámbitos: en la atención y gestión de las primeras necesidades de su población, en mantener una mínima cohesión en la sociedad en crisis, en la transmisión de esperanza, en la reconstrucción del tejido social desde la reconciliación y superación de la impunidad e injusticia y en la gestión de la ayuda humanitaria internacional. Pero, paradójicamente, en los procesos de paz y de reconstrucción social y política en países en fase post-bélica, la presencia de la mujer tiende a desaparecer.


Así, en este Día Internacional de la Mujer por la Paz y el Desarme las mujeres antimilitaristas del mundo nos recuerdan que además de la urgencia actual de retomar nuevamente la voluntad de desarme mundial y de fomentar el desarrollo humano y social, además de la necesidad de incorporar a las mujeres en los procesos políticos de reestablecimiento de la paz nacionales, regionales y mundiales, también se ha de fomentar la desmilitarización de la mente de la población. Urge dejar de legitimar y reproducir, aunque sea a menor escala, un abordaje de los conflictos a partir de la violencia.

Un poco de Historia

Ya durante la primera y segunda guerra mundial millones de mujeres pacifistas se movilizaron en Inglaterra, Francia, Alemania a favor del desarme. En 1975, año de la mujer, los movimientos de mujeres antimilitaristas hicieron un llamamiento a la Asamblea de las Naciones Unidas para enfatizar sobre la desmilitarización de la humanidad.

Durante la década de los 80 crecieron las redes de mujeres antimilitaristas: en Gran Bretaña contra las bases militares, en Alemania contra la instalación de misiles, en España en relación al movimiento Anti-Otan.

En Latinoamérica también despertó la conciencia antimilitar de las mujeres: En 1924 surgió el primer comité antimilitarista de mujeres uruguayas que jugó un papel fundamental en la derrota de la dictadura de su país. Durante la década de los 80, a partir de las atrocidades realizadas por los regímenes militares latinoamericanos, también surgieron grupos de mujeres que reclamaron la recuperación de la memoria, la superación de la impunidad y reparación como garantías de una real reconciliación y proceso democrático. En esta trayectoria destaca las mujeres indígenas guatelmatecas lideradas por la premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, las Madres de la Plaza de Mayo etc.

Más recientemente, durante las últimas guerras de Bosnia-Herzegovina, Kosovo,
Afganistán, en la actual guerra Israel-Palestina, y en la larga guerra Colombiana, surgieron “Mujeres de Negro” planteando al mundo que “se visten de negro para protestar por las políticas y prácticas de todos los ejércitos cuyos argumentos son la fuerza y la violencia y, están en silencio porque rechazan decir palabras superfluas frente a los innombrables horrores de la guerra, frente a muchos medios de comunicación que presentan las noticias del dolor de la guerra como hechos sensacionalistas y de manera amarillista”.

Hay que destacar también el movimiento de mujeres en Palestina, Siria, Arabia Saudí, India, Bangladesh y otros tantos países, que dando ejemplo de una enorme solidaridad e inventiva, militan contra la guerra y a favor de la paz y ayudan a muchas mujeres en contextos bélicos.

Acciones previstas

El movimiento feminista de Euskal Herria tiene previsto la celebración de varios actos y una manifestación el próximo sábado 26 de mayo. Además, se llevaran a cabo diferentes charlas y proyecciones de vídeos en distintos lugares para denunciar la presencia de la industria armamentística en nuestro territorio en el que empresas como SENER, ITP y SAPA, colaboran con su tecnología en la fabricación de armamento causante de la muerte de centenares de miles de personas; la invisibilidad de las mujeres y el papel de víctimas al que son continuamente relegadas en los contextos de conflicto; el papel de las instituciones, gobiernos y Banca en el mantenimiento de los conflictos y la militarización; la manipulación de las políticas gubernamentales para este fin, aprovechándose económicamente de los conflictos (control de recursos naturales –petróleo, agua, minerales, entre otros -) en su propio territorio o de otros; el papel de las empresas transnacionales, arrasando pueblos enteros, exterminando a la población civil y criminalizando a quienes la defienden.

Frente a esta situación, el movimiento feminista y el antimilitarista tejen redes y plantean un nuevo modelo social. Reclaman el fin de los gastos militares, y por tanto, del presupuesto público utilizado para la compra de armas, la instalación de bases militares, la manutención de ejércitos y sus infraestructuras. Y por lo tanto, el fin de los ejércitos. Proponiendo además, alternativas a las actuales empresas armamentísticas.

Defienden la participación de las mujeres (con igual importancia que los hombres) en los procesos de prevención y gestión de conflictos así como de manutención de la paz y de procesos de construcción post-conflictos. Además del reconocimiento de su sufrimiento en los conflictos y el trabajo realizado históricamente.

Apuestan por la Co-educación popular y educación para la paz. Un sistema solidario y que no valorice la violencia ni el comportamiento sexista. Se trata, en definitiva de crear conciencia y asumir responsabilidades colectivas. “Que dejen de amenazar nuestros cuerpos, nuestros territorios y nuestras vidas”.

( foto: archivo AMECOPRESS )

 

 

 

 

Las mujeres en la resolución de los conflictos por Cristina Muñoz

REVISTA CON LA A : no 55
LA PAZ EN LOS CONFLICTOS. LAS MUJERES EN LOS PROCESOS DE PAZ Y NEGOCIACIÓN

La resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas fue aprobada por unanimidad el 31 de octubre de 2000, para incluir la perspectiva de género en las negociaciones de resolución de conflictos armados

La resolución 1325 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas fue aprobada por unanimidad, el 31 de octubre de 2000, para incluir la perspectiva de género en las negociaciones de resolución de conflictos armados.

La resolución llama a todos los países para permitir una mayor representación de las mujeres en todos los niveles, tanto en la resolución del conflicto como en el proceso de paz, designando a más mujeres como representantes y ampliando su papel en las operaciones de mantenimiento de la paz, entre los observadores militares, policía, derechos humanos y el personal humanitario.

Las mujeres y las niñas son las víctimas invisibles, violadas, reclutadas, secuestradas, utilizadas como escudos humanos o en atentados suicidas, explotadas como esclavas sexuales, obligadas a contraer matrimonio forzado, vendidas o entregadas como “regalo” a los combatientes. Como en Nigeria, donde el grupo armado Boko Haram ha secuestrado al menos a 2.000 mujeres y niñas desde principios de 2014. Pero también ha sucedido en Irak, Guatemala, Congo, Colombia, en Bosnia Herzegovina…

A causa de los conflictos, las mujeres, niñas y niños representan el 80% de quienes se ven obligados a abandonar sus hogares y desplazarse internamente o a buscar refugio en otros países. En Siria, 11 millones de personas han tenido que dejar sus hogares. Muchas mujeres salieron de Siria por temor a la violación, pero en los campos de refugiados siguen en peligro de sufrir agresiones, acoso sexual y matrimonio temprano y forzado.

Diecisiete años después de la aprobación de esta novedosa resolución, es evidente que cuando las mujeres asumen roles de liderazgo, y participan en los procesos de paz, se logra una paz más duradera. Las mujeres desempeñan un poderoso rol en el sostenimiento de la paz en sus respectivas comunidades y naciones y la igualdad de género ayuda a evitar conflictos, mientras que la presencia de tasas elevadas de violencia contra las mujeres guarda correlación con el surgimiento de conflictos.

Las mujeres desempeñan un poderoso rol en el sostenimiento de la paz en sus respectivas comunidades y naciones y la igualdad de género ayuda a evitar conflictos
Sin embargo, las medidas para una mayor inclusión, liderazgo y protección de las mujeres siguen siendo insuficientes. Según datos de la ONU, en algunos lugares incluso se han producido retrocesos en este sentido: en 2016, el porcentaje de adopción de acuerdos de paz con disposiciones específicas sobre género bajó a un 5 por ciento respecto del 70 por ciento alcanzado en el 2014.

Las mujeres deben pasar de un papel de víctima del conflicto al de agente de cambio. La razón para ello es que está comprobado que:

Una Operación de Paz integrada por hombres y mujeres permite una mayor representación de las y los habitantes en el lugar donde se despliegue, favoreciendo la legitimación y recepción por parte de la población local.
La presencia de mujeres facilita el acercamiento de las mujeres afectadas por el conflicto, que por cuestiones de vergüenza o temor no acuden de igual manera a los hombres.
Mejora el acceso a los servicios sociales, al asesoramiento y difusión de información sobre la violencia basada en género.
Reduce la cantidad de abusos sexuales y violaciones, sobre todo en los campamentos de desplazados y refugiados.
Promueve e incentiva la participación de las mujeres locales y sus organizaciones en los procesos políticos post-conflicto.
Contribuye a limitar la posible falta de disciplina del componente masculino de las misiones, reduciendo la prostitución.
Las mujeres deben pasar de un papel de víctima del conflicto al de agente de cambio
Una transición política exitosa debe incluir los procesos de reconciliación, verdad, justicia y reparación. Cuando los países bajo conflicto pasan por transiciones políticas de éxito, se observa que los acuerdos de paz que derivaron de las negociaciones son mucho más duraderos en el tiempo cuando incluyen una perspectiva de género en su mandato.

A pesar de los efectos positivos de la participación activa de las mujeres, en calidad de “agentes de paz”, que contribuyen no solo al bienestar de las propias mujeres sino también del resto de los ex combatientes, la toma de conciencia de estos beneficios ha sido lenta y poco consistente y, por ello, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se ha visto obligado a ser mucho más proactivo en los mandatos que se incluyen en las Resoluciones complementarias a la 1325, lo que se ha observado con fuerza desde el año 2013. Y para ello se ha realizado una creciente incorporación de mujeres expertas que han recibido capacitación especial en estos asuntos.

Para conseguir la incorporación real y efectiva de la perspectiva de género en la resolución de crisis y conflictos armados, deberemos solidarizarnos con las organizaciones que favorecen la participación, protección y derechos de las mujeres en todo el espectro de prevención de conflictos. Las mujeres líderes y activistas de la sociedad civil son objeto de intimidación y hostigamiento, especialmente en las sociedades en las que estas mujeres desempeñan papeles no tradicionales. Se debe prestar atención concertada a la protección de los grupos de mujeres y las defensoras de los derechos humanos para garantizar que las amenazas a su seguridad no impidan su participación en los procesos.

Las mujeres líderes y activistas de la sociedad civil son objeto de intimidación y hostigamiento
En este sentido, Amnistía Internacional y su campaña global Valiente/ Brave, que se extenderá desde 2017 a 2019, hace un esfuerzo para que las defensoras de Derechos Humanos sean visibilizadas, protegidas y reconocidas en su lucha, con una especial sensibilidad a su rol de agente de cambio de la sociedad.

En todas las regiones del mundo, las defensoras de los derechos humanos hacen frente a formas de violencia por motivos de género, además de los ataques que otros defensores puedan sufrir, como violencia sexual y amenazas, hostigamiento y campañas de difamación vinculadas a su condición de mujeres. Con frecuencia, las defensoras de los derechos humanos son atacadas no sólo por su activismo sino también a causa de su género, y sus actividades son deslegitimadas y menospreciadas reiteradamente. Muchas actúan en un entorno de ostensible hostilidad hacia los intereses que promueven. Aquellas que cuestionan los estereotipos de género y las que trabajan sobre cuestiones como la salud y los derechos sexuales y reproductivos o defienden, en términos más generales, los derechos humanos de las mujeres y las niñas, son a menudo especialmente vulnerables a ataques y amenazas por motivos de género.

Publicado en la REVISTACON LA A , número 55.

Pacto de Estado contra la Violencia de Género

  1. Medidas:

Protección antes de denunciar. Se ampliará la condición de víctima a las mujeres que todavía no hayan interpuesto denuncia penal, para que puedan acceder a los recursos de protección y atención integral. La acreditación se podrá hacer a través de sentencias que declaren que la mujer ha sufrido cualquiera de las formas de violencia definidas en la ley, orden de protección vigente o resolución judicial que hubiera acordado este tipo de medida, informe del fiscal, atestado policial, informe médico o psicológico o informe de servicios públicos con capacidad de identificar estas situaciones.
Competencias para los Ayuntamientos. Los grupos acuerdan modificar la ley de régimen local para que los Ayuntamientos recuperen las competencias en promoción de la igualdad entre mujeres y hombres y en materia de violencia de género. Se crean además unidades de apoyo local interdisciplinares para acompañar, ayudar y proteger a las víctimas de manera permanente.
Prevención precoz sanitaria. Se desarrollarán protocolos de detección de víctimas de violencia machista en urgencias y atención primaria. Se pondrá en marcha una clave de seguimiento en las historias clínicas para identificar los casos.
Protección de huérfanas y huérfanos y de hijas e hijos de las víctimas. Las personas que ostenten la patria potestad de huérfanos y huérfanas por violencia de género tendrán beneficios fiscales (excepto el maltratador) y prioridad en el acceso a vivienda protegida. Los hijos e hijas recibirán atención psicológica y pedagógica. Tendrán acceso prioritario a pensiones de orfandad y a becas.
Sin custodia compartida para padres maltratadores. También se suspenderá el régimen de visitas y estará prohibido que los hijos menores acudan a la cárcel a ver a sus progenitores.
Se suprimen atenuantes en las sentencias por maltrato, como la confesión del crimen o la reparación del daño. Se perfeccionará la tipificación de los delitos en el ámbito digital.
Derecho de dispensa, a revisión. El documento acuerda “evitar los espacios de impunidad” que se derivan de la legislación actual, que dispensa a la víctima de la obligación de declarar en un juicio.
Se crean unidades de apoyo. Serán multidisciplinares y ofrecerán atención permanente para acompañar y proteger a las víctimas. Se hará un seguimiento individualizado de cada caso para garantizar la ayuda y evitar riesgos de agresiones.
Refuerzo de la seguridad. Se establecerán unidades policiales con formación específica en violencia de género que presten atención las 24 horas del día todos los días de la semana y se incluirá a los hijos e hijas en las valoraciones de riesgo.
Educación. Los centros educativos de todos los ciclos impulsarán medidas educativas contra el machismo y un protocolo para la detección precoz de la violencia. En los libros de Historia se incluirá el Movimiento Feminista. En las carreras profesionales de los ámbitos sanitario, judicial, educativo o policial se evalúe el contenido de una materia centrada en la violencia de género. Las universidades se implicarán en la realización de estudios sobre el impacto del acoso, las agresiones y abusos sexuales en esos centros educativos.
Vigilancia de los medios. Se impulsará, de acuerdo con los medios y profesionales audiovisuales, una imagen de la mujer libre de estereotipos y se desarrollará un Código de Publicidad no sexista. El Observatorio de la Imagen de las Mujeres denunciará contenidos denigrantes y discriminatorios en los medios de comunicación.

La diversidad es riqueza, no amenaza.

“La diversidad es riqueza, no una amenaza”, asegura António Guterres

António Guterres, Secretario General de la ONU.
17 de enero, 2017 — Los delitos motivados por los prejuicios hacia los musulmanes van en aumento, al igual que la xenofobia, el racismo y el antisemitismo, alertó hoy el Secretario General de la ONU, António Guterres.

En un mensaje en video dirigido a un foro de alto nivel sobre el combate a la discriminación y el odio contra los musulmanes, Guterres lamentó que muchas de esas personas sean víctimas de actos de intolerancia y de sospechas que atentan contra su dignidad.

“En tiempos de inseguridad, las comunidades que se ven diferentes se convierten en chivos expiatorios. Debemos resistir los intentos cínicos de dividir a las comunidades y de caracterizar al vecino como “el otro”. La discriminación nos disminuye a todos e impide que las personas y las sociedades, alcancen su potencial”, dijo el Secretario General en la grabación.

Guterres envió un mensaje pregrabado a los participantes del encuentro que se celebra en Nueva York, teniendo en cuenta su ausencia de la sede de la ONU para participar en Davos del Foro Económico Mundial.

Para finalizar, António Guterres instó a la humanidad a inspirarse en valores de inclusión y entendimiento mutuo para contrarrestar este problema.

El foro aborda los desafíos de discriminación y odio que afrontan las personas con esa creencia religiosa y se centra en propuestas para resolverlos. Estas incluyen políticas públicas, coaliciones con la sociedad civil y discursos positivos que promueven la pluralidad y la inclusión.

El encuentro que se extiende durante toda la jornada de hoy está organizado por Naciones Unidas, Estados Unidos, Canadá, la Organización de Cooperación Islámica y la Unión Europea. Reúne a representantes de gobiernos, la sociedad civil y el sector privado.

SEXO, HUMOR Y MACHISMO

José Ángel Lozoya Gómez es Miembro del colectivo “Hombres contra las violencias machistas”

Sexo, humor y machismo forman una combinación letal que se usa con frecuencia como canal de expresión para la apología más brutal y explícita de la violencia sexual. Violencia que suele mostrar la relación de poder del macho depredador contra personas más vulnerables.

Donald Trump, presidente electo de EE.UU., aseguraba en una grabación que se hizo pública en la campaña electoral que “las comienzo a besar, es como un imán, no puedo ni esperar […] y cuando eres una estrella te dejan hacer lo que quieras, puedes hacer lo que quieras […] agarrarlas por el coño. Puedes hacer de todo”.

Roberto Fantuzzi, presidente de la Asociación de Exportadores de Manufactura de Chile, es conocido por comparar a las mujeres con la economía porque ambas deben ser “estimuladas” para activarse, y por regalar en un acto público una muñeca inflable al ministro chileno de Economía Luis Felipe Céspedes.

Manuel Muñoz Molina, vocal de la Cámara de Comercio de Sevilla, se abalanza sobre la dirigente de Podemos Teresa Rodríguez, de visita en la institución, para taparle la boca y darle un beso fingido.

Jorge Cremades, joven alicantino, es famoso por sus videos cómicos que promueven roles de género y comportamientos sexistas, llegando en algunos a incitar a la violación de forma explícita. A pesar de ello, el pasado 1 de diciembre Los40 le entregó el galardón de «Influencer del año» durante la celebración de sus “Music Awards”.

Buena parte de la población coincide con Freud al sospechar que todo chiste disfraza parte de lo que queremos decir o hacer; así pueden expresarse no pocos deseos de forma que, al resultar menos directos, logran reducir el rechazo que se pretende evitar. Por eso en todos estos episodios se ha producido un movimiento de protesta que ha obligado a sus protagonistas a tratar de mitigar sus efectos.

Aun así los protagonistas tienen algunas cosas en común: se trata de hombres heterosexuales que se justifican en una falta de intencionalidad misógina, que consideran desmesuradas las críticas y que piden perdón si es que alguien ha
podido sentirse ofendido/a, pero entienden que sus palabras y sus actos han sido sacados de contexto para convertirlos en víctimas de juicios de intención inexistentes en su ánimo, y que las críticas de las que han sido objeto no habrían tenido lugar si la gente tuviera un poco más de sentido del humor.

Y la excusa cuela. Hasta donde yo sé a ninguno de ellos los ha dejado su pareja ni sus amigos. Ni Trump dejó de ser elegido presidente, ni Fantuzzi o Muñoz han visto disminuir la cartera de pedidos de sus empresas (faltaría más, qué tendrá que ver lo uno con lo otro), ni me consta que Cremades haya perdido a sus más de 7 millones de seguidores/as —entre Facebook e Instagram— o los más de 350.000 suscriptores/as en YouTube.

La gente parece tan ajena a la trascendencia de estos episodios que las pasadas navidades contribuí a difundir una frase que circulaba por las redes; la frase me hizo gracia y muestra mejor que cualquier argumento nuestra conciencia sobre el estado de ánimo del personal: «Amigas feministas, recuerden que es nuestro deber arruinar las cenas familiares con nuestras opiniones. Buena suerte, camaradas.»

No obstante, ni las fiestas ni la pasividad cómplice de esa parte de la opinión pública acostumbrada a mirar para otro lado han impedido que un grupo de amigos sensibilizados contra las violencias machistas consideráramos pertinente hacer un llamamiento, a través de change.org, para lograr el máximo de firmas posibles con las que exigir a Los40 y al Grupo PRISA que “Retiren el premio de «Influencer del año» a Jorge Cremades”.

Se trata de una acción modesta frente al rearme del machismo más rancio que he descrito más arriba; una iniciativa que difícilmente logrará movilizar a tanta gente como la que le sigue en las redes sociales, pero que aspira a conseguir las suficientes firmas como para que él tenga que ser más cuidadoso en el futuro y para que tanto Los40 como el Grupo PRISA tengan que reconsiderar su decisión.
No nos interesa tanto valorar la calidad de su humor como nos molesta la omnipresencia del machismo y el sexismo en sus vídeos y la incitación explícita a la violación en algunos de ellos (“Cómo llevarte una chica a la cama”, “¿Vas borracha y estás sola?” ). Nos repugna que se atreva a afirmar en una entrevista, no sé si a modo de broma, que “hay más violaciones a hombres que a mujeres”; nos repugna que contribuya a naturalizar prácticas como la violación a través de un discurso aparentemente inocente de guerra de sexos, en un país que este año va a superar los 100 asesinatos de mujeres por violencias machistas, y donde una mujer es violada cada 8 horas.

Necesitamos que cajas de resonancia como Los40 busquen y promuevan referentes alternativos que se posicionen a favor de la Igualdad y que, en el caso de ser hombres, representen modelos que no sean violentos ni machistas.

La iniciativa ya ha logrado más de 7.500 firmas que esperamos multiplicar en los próximos días, si los hombres que comparten nuestro punto de vista rompen su silencio frente a las violencias machistas y apoyan la lucha que lideran los feminismos para construir un futuro compartido en el que no haga falta tener que ir de valiente para sentirse libre.

Sevilla, diciembre de 2016

 

El Parlamento de la Unión Africana aprueba la prohibición de la mutilación genital femenina

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El Parlamento Panafricano, el órgano legislativo de la Unión Africana, ha aprobado la prohibición de las prácticas de la mutilación genital femenina en sus 50 estados miembros en virtud del plan de acción firmado esta semana por sus 250 diputados y representantes del Fondo para la Población de Naciones Unidas (UNFPA).

“El Parlamento está preparado para contribuir y ayudar a los implicados en el plan de acción para solucionar este problema”, ha declarado el presidente de la cámara, Roger Dang, en comentarios recogidos por la agencia de noticias especializada en Derechos Humanos, Inter Press Service (IPS).

El acuerdo culmina las conversaciones iniciadas por el Grupo de Trabajo para la Mujer del Parlamento y los representantes del UNFPA que tuvo lugar en Johannesburgo (Sudáfrica), entre el 29 y el 30 de julio.

“Los diputados están en estrecho contacto con las comunidades locales”, estimó la directora regional para el este y el sur de África del programa de la ONU, Justine Coulson, “así que este mensaje puede traspasar los límites de las ciudades para llegar a los líderes religiosos locales y a las familias, sobre todo”.

El presidente Dang pidió a los hombres africanos que den un paso adelante en la lucha contra la mutilación genital de las mujeres.”Nuestra responsabilidad es doble a la hora de defender a las mujeres contra esta flagrante violación de los Derechos Humanos”, manifestó.

En torno a 200 millones de mujeres de todo el mundo han sufrido algún tipo de mutilación genital, que se todavía se practica en al menos 26 de los 46 países de África. En Somalia, el porcentaje de afectadas es del 98 por ciento.

Este procedimiento, el daño intencionado a los órganos sexuales de la mujer, es responsable además de la propagación del VIH por la falta de preparación del instrumental. No hay, recuerda Naciones Unidas, ningún tipo de beneficio en un proceso que causa hemorragias severas, problemas para orinar, quistes, infecciones y complicaciones en el embarazo.

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En el laberinto sirio por Juan Goytisolo


guerra siria

Se cumplen ahora cinco años de la guerra civil o, por mejor decir, guerra contra la población civil de Siria, y el balance de la misma es abrumador: 300.000 muertos, cuatro millones de refugiados repartidos entre Turquía, Líbano, Jordania y, desde el pasado año, la Unión Europea, además de ocho millones de desplazados en el interior de su propio país. Es la mayor tragedia humanitaria desde la II Guerra Mundial y la impotencia de la ONU y de las democracias occidentales ante tal sangría es tan indignante como patética.

La historia de estos cinco años es la de una serie de ocasiones perdidas para intervenir cuando era posible hacerlo: durante la rebelión ciudadana, alentada por la primavera árabe, contra la brutalidad represiva de Bashar el Asad –el asesinato y tortura de un adolescente de Deraa cuyo “crimen” consistía en haber trazado un grafito contra el tirano-, y el enfrentamiento entre éste y los rebeldes no se había transformado aún en guerra abierta. Y el 23 de agosto de 2013,cuando el régimen cruzó las líneas rojas del empleo de gases tóxicos contra su propia población y Obama se desdijo de su palabra y aceptó la mediación interesada de Putin para la entrega y eliminación de aquellos a cambio de su no intervención militar.

A partir de aquel momento la suerte estaba echada. Lo que nos han enseñado estos cinco años es que El Asad y su protector Putin son mejores ajedrecistas que sus rivales. Al comienzo del conflicto, el dictador de Damasco liberó a más de un millar de islamistas que purgaban sus penas en las mazmorras del régimen para que se unieran al bando enemigo y lo radicalizaran, avalando así su argumento de que se enfrentaba al terrorismo, ya fuera del Frente Al Nusra afín a Al Qaeda, ya del autotitulado califato islámico.

Mediante dicha estrategia mataba dos pájaros de un tiro: por un lado fortalecía sus vínculos con aquellos sectores de la población –alauíes, cristianos, drusos, laicos- que temen justamente la barbarie yihadista y, por otro, podía presentarse ante la opinión mundial como una opción menos mala que la representada por el adversario. Sin que le temblara la mano, El Asad ha centrado sus ataques en los grupos rebeldes del Ejército Libre de Siria en vez de los extremistas del Daesh atizando de paso la rivalidad entre ambos y limitando sus acciones a la defensa del perímetro útil: el eje que va de Damasco a Alepo y el bastión alauí de Latakia y Tartús en donde su padrino Putin dispone de la única base naval rusa en toda la cuenca del Mediterráneo.

En la fase actual de la internalización del conflicto –Turquía, Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes apoyados por Occidente frente al arco chií de Irán, Hezbolá y Bagdad con el sostén militar de Moscú- el cinismo de unos y otros a costa de millones de fugitivos que se agolpan en las puertas de Europa, no tiene límites. Pero mientras Putin sabe muy bien lo que quiere –apuntalar el régimen de El Asad y situarse como protagonista ineludible en el juego de ajedrez que se ventila recuperando para su país su estatus de gran potencia anterior al derrumbe del régimen comunista de 1989, Obama y sus aliados solo saben lo que no quieren: verse atrapados como en Afganistán e Irak en una guerra que amenaza con extenderse e incendiar a todo Oriente Próximo.

En tanto que Putin y El Asad mueven sus fichas mediante los bombardeos indiscriminados de las zonas rebeldes, recuperan el terreno perdido y completan el cerco a la martirizada Alepo, el bando contrario al dictador de Damasco se desgarra en función de estrategias opuestas: Turquía bombardea a los kurdos sirios, los mejores aliados de Occidente en su guerra contra el Estado Islámico, y éste gana posiciones contra los rebeldes no extremistas debilitados por la ofensiva del régimen.

Los ataques aéreos de Estados Unidos y sus aliados contra objetivos del Daesh corren el riesgo de provocar choques de graves consecuencias como el que causó el derribo de un avión ruso por la defensa aérea turca y abrió un duro pulso entre Putin y Erdogan. Entre tanto, el veto de Moscú a todas las resoluciones del Consejo de Seguridad paraliza las sanciones al régimen de El Asad, Europa se ve desbordada por la llegada de más de un millón de refugiados procedentes de Turquía y Grecia, las conversaciones de paz de Ginebra y Múnich se convierten en letra muerta en la medida en que Damasco no detiene su ofensiva sobre el terreno y el genocidio del pueblo sirio y la destrucción del país se prolongan día tras día sin que por ahora se vislumbre una salida aceptable al conflicto.

JUAN GOYTISOLO, 28/2/16 EL PAIS