Colombia, el gran exportador de mercenarios en el mundo: “El único culpable de que tantos se vayan al exterior es el Gobierno, que es indolente”

Mercenarios

DIEGO STACEY (“El País, 231224)

Bogotá – 22 DIC 2024 – 04:45 CET

Yeison Sánchez estaba preparado para morir cuando emprendió su viaje a Ucrania. Este soldado retirado del ejército colombiano, de 31 años, había comprado un seguro de repatriación y había avisado a su familia de su posible destino fatal en la guerra contra la invasión rusa. Su motivación principal fue el dinero. Veía videos en TikTok de compatriotas que prometían que como voluntario del ejército ucranio recibiría 19 millones de pesos (unos 4.300 dólares) al mes. Así que ahorró cerca de 2.300 dólares para tomar un vuelo de Bogotá a Madrid, otro de allí a Polonia y, finalmente, cruzar a Ucrania por tierra para alistarse en un conflicto ajeno.

Como a Sánchez, que en la última década había trabajado como vigilante y como enfermero, el estímulo monetario ha empujado a miles de colombianos a irse a combatir en el extranjero, en países como Ucrania o Sudán. Otros prefieren ejercer como escoltas o vigilantes de seguridad en Emiratos Árabes Unidos o México. Sus casos tienen varios elementos en común: son exmilitares que se jubilan a una edad temprana y que tienen poca preparación para cualquier actividad diferente a la guerra. Como veteranos, reciben un pequeño salario de retiro del Estado colombiano, que hace, por contraste, más atractivas las ofertas de ganar hasta cinco veces más fuera del país.

En Ucrania, Sánchez duró poco. Desertó a los seis meses, en parte porque el pago real estaba muy por debajo de los 4.300 dólares prometidos —“me sentí engañado”—, en parte porque se sintió maltratado por sus superiores. “Permanecíamos encerrados. Nos sacaban a la madrugada a hacer flexiones como castigo de que algunos compañeros hablaran en español con los locales. Eso estaba prohibido. Les dije que éramos voluntarios, no rehenes”, relata. Con él, cuenta, se fueron 40 soldados de la legión internacional. Ahora baraja varias ofertas, como irse a México para trabajar con los cárteles, o “el proyecto” de África, “que está dando mucha bola en este momento”.

El interés por los colombianos en el mercado de los mercenarios y la seguridad está bien justificado. Colombia tiene uno de los ejércitos más numerosos y mejor preparados en el mundo. “[Los soldados] llevan 60 años entrenando bajo una doctrina de lucha contrainsurgente, y efectivamente combatiendo. Por eso son tan apetecidos por ejércitos extranjeros y empresas de seguridad privada”, explica Laura Lizarazo, experta en seguridad nacional de la consultora Control Risks. Desde el año 2000 se ha informado de la presencia de mercenarios colombianos en decenas de países, entre los que también están Rusia, Yemen, Libia, Somalia y Afganistán.

El incidente más sonado en el que han estado implicados mercenarios colombianos fue el magnicidio del presidente de Haití, Jovenel Moïse, en 2021. Por el ataque, en Puerto Príncipe, siguen detenidos 17 colombianos. Varios sostienen que fueron contratados para secuestrar al mandatario, no para matarlo. Dos de las cabezas del operativo, planificado en Estados Unidos, han sido condenados a cadena perpetua por jueces de Florida. También ha dado de qué hablar el caso de dos voluntarios en el ejército ucranio que están detenidos en Rusia, tras haber sido extraditados desde Venezuela.

“Somos como jugadores de fútbol”

“Lo que sucede con los futbolistas es lo mismo que ocurre con los militares. A Colombia vienen muchas empresas cazatalentos que miran tu trabajo y te hacen una propuesta”. Así describe la fase de reclutamiento Dante Hincapié, que trabajó en la Armada durante 21 años. Pese a haber alcanzado el grado de suboficial jefe, su salario de retiro le parecía escaso. Por eso, en 2014 se enganchó al negocio de los mercenarios y se fue a Emiratos Árabes Unidos como comandante de comunicaciones de un batallón del ejército emiratí conformado únicamente por colombianos. “Éramos unos 2.000 hombres, la empresa Global Security Services Group (GSSG) enviaba a unos 30 soldados a la semana”, cuenta.

Un tiempo después, en 2018, pasó a Yemen —“uno de los sitios más jodidos en los que he estado”— para escoltar buques de Europa y EE UU que cruzaban el golfo de Adén y que frecuentemente eran atacados por piratas. En los tres años como militar a sueldo ganó casi 70.000 dólares, mientras que la suma de sus ahorros y sus salarios de retiro de la Armada apenas sumaban 15.000.

Hincapié, de 48 años, reconoce que algunas empresas se aprovechan de los exmilitares, y señala a los casos de Sudán y de Haití, pero alega que no es lo usual: “A mí nunca me incumplieron. Es una salida para muchos de los soldados que se retiran”. Para él, “el único culpable de que se vayan tantos al exterior es el Gobierno. Son indolentes, no les importan los soldados”. Y no teme ser crítico con el Estado colombiano, pues siente que hay una persecución contra los militares: “No somos terroristas. Ser soldado es sinónimo de gallardía”.

Una compleja red empresarial

El auge de los mercenarios, que conlleva grandes pérdidas humanas —la Cancillería estima en 300 los colombianos muertos en la guerra de Ucrania—, ha empujado al Gobierno a impulsar una ley para prohibir la actividad completamente, pues ilegalizará las organizaciones “que instrumentalizan a los militares retirados”, en línea con un convenio de la ONU creado en 1989. Jovana Ranito, presidenta del grupo de trabajo sobre mercenarios de las Naciones Unidas, celebra que se impulse esta medida. “La legislación internacional es el punto de inicio, pero si no se implementa internamente, es muy difícil aplicarla para combatir este fenómeno”, indica desde Ginebra.

Para la experta, el tratado ayuda a los países a combatir a las empresas reclutadoras, el principal actor de este mercado. “Hay un gran espectro de compañías que están registradas en distintos países y con varios nombres, y así es más difícil seguirles la pista”. Los núcleos de su operación son países del sur global, que suelen atravesar una frágil situación económica y han salido de una situación de conflicto.

Esta red empresarial ha acogido desde hace más de una década a Jaime Henao, un exsargento del ejército colombiano, de 40 años. Fue entrenado por Blackwater —ahora llamada Academi, una de las compañías de seguridad privada más grandes del mundo—, y junto con varias decenas de colombianos fue asignado a Afganistán en plena guerra. Allí, Henao trabajó como guardia del consulado de Estados Unidos en la ciudad de Herat, escenario de un atentado suicida a mano de los talibanes en septiembre de 2013.

Tras el fin de su contrato a los pocos meses del ataque, regresó a Colombia y siguió en el negocio de seguridad privada. En 2021, recibió una llamada de la compañía A4SI, para ejercer como escolta en Abu Dabi, la capital de Emiratos Árabes Unidos (EAU). “Me ofrecieron 2.300 dólares en un contrato con la compañía GSSG. Éramos ocho colombianos y a mí me mantuvieron en secreto hasta el último momento a quien iba a cuidar”, relata. Su protegido terminó por ser un expresidente afgano asilado en EAU.

La empresa A4SI fue fundada en 2017 por Omar Antonio Rodríguez Bedoya, un exoficial del ejército colombiano, pero su operación la lidera ahora Álvaro Quijano, un coronel retirado del mismo cuerpo. Esta sociedad está en el ojo del huracán por haber contratado al menos a 300 mercenarios colombianos que fueron enviados a Sudán para luchar en la guerra civil. Muchos denuncian haber llegado bajo engaños, pues esperaban ser escoltas privados en Emiratos, como Henao. Los expertos consultados indican que eso ocurre con cierta regularidad, pues, una vez en otro país, los reclutas —sin conocimiento del idioma y sin dinero propio—, quedan enteramente en manos de estas compañías.

Un ciclo interminable

La actividad mercenaria no se detendrá en el futuro cercano, prevé Alfonso Manzur, fundador de Veteranos Por Colombia, una organización que vela por los derechos de los militares en retiro. El experto asegura que son miles los colombianos los que han trabajado en este negocio y que cada vez se hace más complejo hacer un conteo general por la proliferación del reclutamiento en países como Ucrania y México, en donde no intervienen las compañías de seguridad. “En la primera década de los 2000, el contingente aumentó en unos 250.000 hombres, muchos de los cuales se están pensionando. Por eso hemos visto en los últimos años una explosión de mercenarios colombianos en el mundo”, sugiere.

El reclamo sigue siendo el mismo: las asignaciones de retiro son muy bajas. Pero Manzur advierte de otro problema. “Los gobiernos no han tomado las medidas adecuadas para la adaptación de los exmilitares a la vida civil. Muchos eran personas pobres que encontraron en la guerra un sustento y, si no los readaptan, seguirán en esta industria”. El proyecto de ley que presentó el Gobierno contempla crear programas de reintegración para los veteranos y aumentar su sustento económico.

Pese a estas medidas, los tres mercenarios consultados —todos asumen el calificativo— admiten que prefieren seguir en el mercado. Sánchez, de vuelta en Medellín, dice que descansará una temporada, pero que el dinero “lo hace mover”. El plan que más le convence es ir a México, por la cercanía con Colombia y porque varios de sus compañeros ya están allí. Henao, por su parte, se trasladó a Libia para ser instructor militar. Pese a no estar implicado en confrontamientos directos, gana hasta 4.000 dólares. Hincapié lleva varios años retirado, pero nunca muy alejado del negocio y asegura que ahora es un activista por los derechos de los veteranos. “Uno es soldado desde que jura bandera hasta el fin de sus días”, afirma.

17/7 Día de la Justicia Penal Internacional

El acceso a la justicia es un derecho humano fundamental. El 17 de julio reconocemos la importancia de sostener y defender el sistema de justicia penal internacional como herramienta fundamental de la comunidad internacional para promover la paz y la seguridad y proteger los derechos de las víctimas.

Este año celebramos el 25 aniversario de la adopción del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI). Este fue un gran paso adelante en la lucha mundial contra la impunidad. La CPI es la primera institución judicial penal permanente de carácter universal establecida para enjuiciar a los autores de los crímenes más graves de interés para la comunidad internacional en su conjunto.

La UE participa activamente en el apoyo a la justicia penal internacional. Apoya el fortalecimiento de la cooperación entre estados a través de Eurojust y la Red Europea para la investigación y enjuiciamiento del genocidio, los crímenes contra la humanidad y los crímenes de guerra.

Los autores de tan graves delitos han de comparecer ante la justicia y rendir cuentas: Nadie, sea quién sea y esté dónde esté, podrá burlar la Justicia.

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El Parlamento Europeo ratifica el Convenio de Estambul sobre violencia machista con la oposición de la ultraderecha

El País, Estrasburgo 10/5/23

MARÍA SAHUQUILLO

Pié foto: Manifestación contra de la violencia de género en la Puerta del Sol (Madrid).
SERGIO PÉREZ (REUTERS)

El Parlamento Europeo ha ratificado este miércoles el Convenio de Estambul, un tratado internacional del Consejo de Europa que establece normas jurídicamente vinculantes para combatir y prevenir la violencia contra las mujeres.

Seis países de la Unión que aún no lo han ratificado: Bulgaria, República Checa, Hungría, Letonia, Lituania y Eslovaquia, cuyos gobiernos alegan incompatibilidades con sus constituciones o se oponen al concepto de “género”.

El tratado, establecido en 2011 por el Consejo de Europa y que define la violencia contra las mujeres como una violación de los derechos humanos, se ha convertido en la diana de los grupos ultraconservadores y antiderechos que han hecho de combatir lo que llaman “ideología de género” —que enmarcan en todo lo que tiene que ver con derechos de las mujeres, las familias diversas, las personas LGTBI+ y las menciones a las desigualdades sociales— uno de los principales objetivos de sus campañas.

Que la UE ratifique la convención no fuerza a los países que aún no lo han hecho, pero sí sienta un marco legal que define y tipifica las violencias contra las mujeres, el acoso sexual, la mutilación genital femenina y el matrimonio forzoso y establece que debe haber cooperación policial y judicial entre los Estados miembros.

“La adhesión de la UE reforzará el marco jurídico de la Unión y enviará un mensaje contundente a todas las víctimas de violencia contra las mujeres y la violencia doméstica”, ha incidido la comisaria de Igualdad, Helena Dalli, durante el debate sobre el convenio celebrado en el Parlamento Europeo y que los legisladores de ultraderecha trataron de acaparar con comentarios negacionistas de la violencia machista y xenófobos. El tono fue tal que tras las quejas de algunos eurodiputados la presidencia de la Eurocámara analizará si algunos comentarios vulneran las normas de conducta.

Adhesión de la Unión al Convenio de Estambul

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Después de diversos retrasos en la ratificación del Convenio del Consejo de Europa sobre Prevención y Lucha contra la Violencia contra las Mujeres y la Violencia Doméstica, el Consejo ha pedido al Parlamento que conceda su aprobación para que la Unión lo ratifique. La Comisión de Derechos de las Mujeres e Igualdad de Género (FEMM) y la Comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior (LIBE) del Parlamento aprobaron una recomendación favorable el 25 de abril de 2023. La concesión de la aprobación se someterá al voto del Pleno en mayo.
El Convenio de Estambul
El Convenio del Consejo de Europa sobre Prevención y Lucha contra la Violencia contra las Mujeres y la Violencia Doméstica (Convenio de Estambul) quedó abierto a la firma en 2011 y entró en vigor en 2014. Aborda los actos de violencia de género —incluida la violencia doméstica— que causan daños físicos, sexuales, psicológicos o económicos a las mujeres, como la violación, el acecho y el acoso sexual. Establece normas para la prevención de la violencia de género, la protección de las víctimas, el enjuiciamiento de los agresores y la prestación adecuada de servicios a las víctimas y víctimas potenciales (incluidos adultos y menores de sexo masculino). Aunque todos los Estados miembros han firmado el Convenio, solo veintiuno lo han ratificado. Seis Estados miembros (Bulgaria, Chequia, Eslovaquia, Hungría, Letonia y Lituania) no lo han ratificado, alegando inseguridad jurídica e incompatibilidad con su marco constitucional.
El proceso de ratificación
La Comisión Europea propuso en 2016 al Consejo la legislación para la adhesión de la /Unión. El Consejo escindió el proyecto de Decisión relativa a la firma en dos Decisiones –una relativa a la cooperación judicial en materia penal (2017/865) y otra al asilo y a la no devolución (2017/866)— y adoptó ambas en mayo de 2017. La Unión firmó el Convenio el 13 de junio de 2017. Su ratificación se estancó debido a la incertidumbre sobre la base jurídica y el procedimiento legislativo más adecuado. Tanto la Unión como sus Estados miembros tienen competencias en los ámbitos cubiertos por el Convenio. En su Resolución de 4 abril de 2019, el Parlamento Europeo decidió solicitar un dictamen al Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la elección de la base jurídica adecuada. El 6 de octubre de 2021, el Tribunal emitió su dictamen 1/19, en el que aclaraba que no es necesaria la unanimidad en el Consejo (ya que el ámbito de aplicación del Convenio se enmarca en el procedimiento legislativo ordinario) y que la Unión puede ratificar el Convenio sin esperar a que lo ratifiquen todos los Estados miembros. El Tribunal describió la base jurídica adecuada y confirmó la libertad del Consejo para elegir una base jurídica que limite la adhesión de la Unión a su competencia externa exclusiva (tal como se define en el artículo 3, apartado 2, del TFUE) en lugar de optar por una adhesión amplia. El 21 de febrero de 2023, el Consejo solicitó la aprobación del Parlamento para proceder a la ratificación. El 25 de abril, las Comisiones FEMM y LIBE del Parlamento aprobaron conjuntamente recomendar que el Parlamento conceda su aprobación.
Posición del Parlamento Europeo
El Parlamento ha pedido reiteradamentela adhesión de la Unión al Convenio de Estambul y su ratificación por los distintos Estados miembros. Acogió con satisfacción la firma del Convenio por parte de la Unión y condenó las campañas contra el Convenio basadas en una «malinterpretación intencionada». El 25 de enero de 2023, las Comisiones FEMM y LIBE (pronunciándose conjuntamente de conformidad con el artículo 58 del Reglamento interno) aprobaron, por una amplia mayoría, un informe en el que se destacaba la decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que despejaba la inseguridad jurídica y se señalaban los efectos positivos que tendría la adhesión de la Unión para la lucha contra la violencia de género. Las comisiones pidieron un diálogo constructivo para abordar las preocupaciones de los Estados miembros.
EPRS | Servicio de Estudios del Parlamento Europeo
Autor: Ionel Zamfir, Servicio de Estudios para los Diputados PE 747.114 – Mayo de 2023
ES

Las mujeres y las guerras hoy


A pesar del brutal sufrimiento que las guerras acarrean a millones de mujeres, a sus hijos y familiares,
a pesar de que somos depositarias de la mayor cultura maternal de paz viviente,
sin embargo,
estamos siendo EXCLUÍDAS de la gran mayoría de las DECISIONES bélicas que tanto afectan al mundo entero.
Y estamos viendo disminuir progresivamente, hasta la irrelevancia, nuestra participación en la RESOLUCIÓN DE LOS CONFLICTOS y procesos de Paz, cuando sin embargo nuestra eficacia para desmontarlos ó disminuirlos ha quedado demostrada sobradamente.

La participación de las mujeres en las negociaciones de paz es cada vez menor…

La vicesecretaria general de la ONU, Amina Mohamed, afirma que los desafíos del mundo de hoy están en muchos sentidos conectados con el pisoteo de los derechos de las mujeres y con la misoginia arraigada en todo el orbe.

No podemos separar el peligroso estado de la paz en nuestro mundo de los efectos destructivos del patriarcado y el silenciamiento de las voces de las mujeres”

Durante la sesión, la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous, presentó el informe más reciente del Secretario General sobre la situación de las mujeres, la paz y la seguridad, que advierte del gran sufrimiento de este grupo poblacional en los escenarios de conflicto.

Según ese estudio, la escalada de conflictos violentos y los retrocesos de logros generacionales en materia de derechos de género, dejan la agenda de las mujeres, la paz y la seguridad más lejos que nunca de sus metas.

En sus intervenciones, tanto Sima Bahous como Amina Mohammed subrayaron las evidencias de que los acuerdos de paz son más sostenibles cuando hay mujeres en las mesas de negociación y deploraron que pese a esta realidad, su participación en las negociaciones de paz sea cada vez menor.

En el 2021, la representación de las mujeres en los procesos de paz de las Naciones Unidas llegó sólo al 19 % en comparación con el 23 % en 2020. Asimismo, hubo una marcada exclusión y representación insuficiente en los procesos que no estuvieron liderados por la ONU.

Mohammed refirió que los estudios han demostrado que cuando se fortalece la resiliencia y el liderazgo de las mujeres, todos se benefician, incluidos los hombres y los niños.

“Es más probable que las mujeres fomenten modos inclusivos de gobernanza y convivencia; más probable que construyan la paz y silencien las armas; y más probable que inviertan en desarrollo sostenible, una piedra angular de comunidades y sociedades pacíficas y prósperas”, apuntó la vicesecretaria.

Agregó que la participación de las mujeres en todos los niveles, desde las comunidades locales hasta los parlamentos nacionales, ha sido clave en el cambio de enfoque para la paz y la seguridaddurante los últimos 20 años.

Falta de financiamiento

El informe del Secretario General contrapone el gasto militar de 2021 -que al alcanzar los 2100 billones de dólares se convirtió en el más alto de la historia-, con el financiamiento a las organizaciones de mujeres en países afectados por conflictos, que cayó de 181 millones de dólares en 2019 a 150 millones en 2020.

En este sentido, la directora ejecutiva de ONU Mujeres afirmó que negar a las mujeres espacios, acceso o financiamiento alienta a quienes abusan de ellas y valida sus tácticas. “Invertir en liderazgo de mujeres, en organizaciones de mujeres y en apoyar los derechos humanos de las mujeres en contextos de conflicto es más urgente, necesario y tiene más sentido que nunca”, aseveró.

Antes de terminar, Bahous llamó al Consejo de Seguridad a que exija que las mujeres estén debidamente representadas en los procesos de paz. “No hay excusas para lo contrario. Que estemos retrocediendo es seguramente una simple falta de voluntad. Los insto a tomar la decisión inteligente con el financiamiento y a priorizar los recursos para las mujeres, la paz y la y seguridad. (…) La alternativa no es sólo fallar a las mujeres, es fallarnos a todos”, puntualizó.

En el mismo tenor, Amina Mohammed urgió al mundo a oponerse firmemente a los grupos armados que utilizan la violencia como arma de guerra, y la misoginia como parte de sus tácticas de propaganda, reclutamiento y recaudación de fondos.

“Las mujeres y las niñas suelen ser los principales objetivos de la violencia y el abuso en situaciones de conflicto. Deben estar a la vanguardia de nuestra respuesta. (…) Renovemos el compromiso de colocar a las mujeres en el centro de todo lo que hacemos en todas partes”, concluyó.

Ucrania asesta un buen mandoble a México

Por Carmen Morán Breña

La bofetada ha debido de doler. Ocurre con las que llegan por donde menos se las espera. ¡Pum! Con toda la mano abierta. Fue de este modo: el presidente mexicano anunció, días antes de los fastos patrios, que hablaría de Ucrania y toda la prensa aguzó el oído. Con la solemnidad festiva de una parada militar, el viernes pasado llegó el discurso: Andrés Manuel López Obrador planteó la creación de un comité en la ONU integrado por el presidente de la India y el papa del Vaticano para iniciar conversaciones con el objetivo de alcanzar una tregua en la guerra que asola Ucrania. Es por la paz, para que no haya más sufrimiento y se recuperen las economías del mundo, aseguró el mexicano.

Narendra Modi, calladito. El papa Francisco, ni mu. Y de repente, se oye el guantazo.

Llegaba desde Ucrania, el sábado, tiempo a Rusia para renovar las reservas antes de la próxima ofensiva? Entonces es un plan ruso”, dejó caer como una bomba Myjailo Podolyak, asesor de Zelenski. Después de meses de desolación, las tropas ucranias han recuperado, en los últimos días, 8.000 kilómetros cuadrados del territorio invadido por los rusos. Quizá no era el momento de hablar de treguas. 

¿Qué no había entendido Zelenski del mensaje que llegaba de México? Por si acaso, López Obrador volvió a publicar el discurso completo en las redes sociales, el campo de batalla usado por ambos. (Si hubo métodos más diplomáticos para templar el asunto fueron eficaces, porque no se conocieron). El mexicano reiteró que su compromiso era con la paz y nada más que con la paz y el bienestar de los pueblos del mundo. 

Pero el ucranio lo había interpretado muy de otro modo: “Los pacificadores que usan la guerra como tema para sus propias relaciones públicas solo causan sorpresa», atacó Podolyak en Twitter. Qué enredo. Pero si precisamente había sido López Obrador el que acusó  a las grandes potencias “de posicionarse ante el conflicto solo para servir a sus propios intereses”, Y ahora salían con esa… Pues ni modo. ¿Quieres pelea? El presidente mexicano zanjó el asunto: “Muchos no conocen [mi propuesta de paz] y otros la desechan debido a sectarismos o intereses de élite”. ¡Toma de vuelta! Menudo sábado. 

Con tanta tensión acumulada, será el canciller Marcelo Ebrard el que tendrá que presentar el proyecto este martes ante las Naciones Unidas, donde el capítulo central será la terrible guerra. A buen seguro, Modi no tendrá ganas de hablar del asunto. Y el Papa… pues debajo del solideo. Zelenski ha obtenido permiso para dirigirse a la Asamblea de la ONU por videoconferencia, quizá es un alivio para Ebrard, pero qué va, vía telemática también puede arreciar, como se ha visto en Twitter. El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, sí andará por allí. A ver cómo acaba todo esto…  

Álvaro Gil-Robles: Que no os engañen, Rusia no irá a la Corte Internacional

EFE, Segovia5 abr. 2022

El que fue el primer comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa (1999-2006), Álvaro Gil-Robles, ha opinado este martes que Rusia no será juzgada por el Tribunal Penal Internacional porque esta potencia no ha firmado y aceptado el tratado que legitima el órgano y por su derecho a veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

«Que no os engañen, no se llevará a Rusia ante el Tribunal Penal Internacional», ha afirmado en Segovia durante una ponencia en el ‘X Encuentro de Valores Democráticos y Fuerzas Armadas’ organizado por la Universidad de Valladolid, la Fundación Valsaín y la Academia de Artillería, del que se ha ausentado por un imprevisto familiar el exministro de Educación y de Defensa y actual presidente de UNICEF Comité de España, Gustavo Suárez Pertierra.

En declaraciones a Efe, Gil-Robles ha matizado que, si el presidente de la Federación Rusa acaba sentado en este tribunal internacional «no va a ser mañana» y ha comparado esta situación con lo que ocurrió con Estados Unidos y la guerra de Irak: «Las grandes potencias hablan mucho pero luego se protegen frente a los crímenes que cometen ellas mismas», ha reflexionado. 

«Pero eso no quita para que haya una condena moral, ética y política de quienes han permitido, lanzado y provocado esta catástrofe en Europa», ha continuado, en relación a la guerra y, en concreto, a la masacre en la localidad de Bucha que Ucrania ha denunciado en las últimas horas. 

Según Gil-Robles, que también desempeñó el cargo de Defensor del Pueblo entre 1988 y 1993, lo primero que hay que hacer es «acreditar todas estas masacres», al margen «del sentimiento emocional que uno puede sufrir viendo esta barbarie». 

«Fiscales y personal judicial tienen que garantizar que todo esto es cierto, que se ha cometido y quién razonablemente se puede pensar que ha cometido estos crímenes, si son los soldados rusos, los oficiales, o lo que se decida en su día», ha analizado. 

A partir de ahí, ha relatado, se debe poner en marcha la «maquinaria» para delimitar las responsabilidades de lo ocurrido, «hasta donde haga falta». 

Preguntado por si esto afectará a las conversaciones de paz, ha anhelado que no sea así: «Espero que no, porque la paz es mucho más importante para evitar que siga habiendo estas barbaridades, estos crímenes y estos horrores», ha razonado.

«Espero que las partes sigan sentadas a la mesa, que los mediadores sigan ayudando a que las partes se entiendan y que se llegue a una paz real, a una no violencia sobre el territorio ucraniano», ha comentado.

Al hilo de la guerra en Ucrania y cuestionado sobre si España debe aumentar su gasto militar, Gil-Robles ha defendido que cada país debe tener «un gasto militar razonable y suficiente para garantizar su seguridad» y «España no puede ser una excepción».

Ha abogado por «un ejército propio de disuasión, no se agresión» de la Unión Europea, que exige «lo que no hemos hecho durante muchísimos años»: «Invertir en la constitución de ese Ejército, que exige unos gastos obviamente superiores a los que hemos tenido hasta ahora. No desproporcionados, pero si superiores», ha concluido. 

Durante su conferencia en el encuentro, Gil-Robles ha analizado otros aspectos de la guerra de Ucrania y ha opinado que al ejército ruso «le falta motivación y formación» en valores democráticos: «Sustituyen la formación por la brutalidad y la venganza», ha apuntado. 

Ha precisado que no le extraña «absolutamente nada» las «barbaridades» cometidas contra la población civil ucraniana por parte de esta potencia después de haber visto escenas similares durante la guerra de Chechenia cuando era comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa y ha cuestionado la responsabilidad de «los soldados de base» rusos. 

«Supongo que los que están luchando hoy en Ucrania están igual de aterrorizados por la defensa heroica que están haciendo los ucranianos de su país, que ellos sí están motivados porque están defendiendo su país, su familia, sus ciudades, su libertad», ha señalado. 

Ha contrapuesto esta situación con la de los soldados rusos que están atacando Ucrania, muchos de ellos no profesionales: «No saben por qué están, les han mentido sobre por qué han ido, y probablemente estén también bajo los efectos de narcóticos y por eso todas estas salvajadas», ha apuntado. 

Gil-Robles ha señalado como «responsables» a los oficiales y a «quienes han permitido todo esto», subiendo en la escala hasta el presidente de Rusia, Vladimir Putin: «Que no habrá apretado el gatillo, pero habrá permitido y creado las circunstancias para que esto se produzca y, por lo tanto, tiene una responsabilidad política, ética y ya veremos en su día si también la tendrá judicial», ha concluido. EFE