Diario de un agente infiltrado en la Yihad

“Me mira y me dice que tenemos que conseguir armas, entrar en el gobierno y matarlos”, describe el policía encubierto en el sumario del caso Caronte

Joseph Traoré es el nombre con el que un agente de los Mossos d’Esquadra se infiltró, durante medio año, en la Yihad. Los indicios que el agente encubierto recogió desde el seno de la organización Fraternidad Islámica -que planeaba atentados en Barcelona- fueronclave para que la policía catalana desarrollara con éxito la operación Caronte. Los 20 tomos del sumario del caso, a los que ha tenido acceso EL PAÍS, contienen las actas de declaración del mossoencubierto y dan cuenta de cómo el grupo evolucionó desde el adoctrinamiento de jóvenes para enviarlos como combatientes a Siria hasta la planificación de atentados contra objetivos concretos (una comisaría, una sinagoga) en Cataluña.

Los Mossos d’Esquadra lograron que la Audiencia Nacional autorizara la presencia de un agente encubierto cuando las pesquisas sobre el grupo avanzaron. Traoré logró entrar en el grupo a través de Taofiq Mouhouch, uno de los hombres que fue detenido en Bulgaria cuando se disponía a dar el salto a Siria “con el fin de incorporarse a las filas de la organización Estado Islámico”. Gracias a las informaciones que desde entonces recabó el agente encubierto “se ha podido confirmar de forma taxativa la existencia” [del grupo yihadista] y la composición y objetivos del mismo”, recogen los informes policiales que constan en el sumario.

El policía aprovechó “el vacío creado por la detención” de Mouhouch para aproximarse al presunto líder de la célula, Antonio Sáez (Aalí), un peluquero de Terrassa (Barcelona) convertido al islam. De los 11 detenidos en la operación Caronte, siete ingresaron en prisión provisional. El policía asistió a numerosas reuniones de la célula y recopiló la información en “actas de declaración”. Ese diario de la Yihad se reproduce, parcialmente, a continuación:

20 diciembre 2014: encuentros en la mezquita. “Al salir de la mezquita me encuentro con Ornar Borche y David Franco (…) Me comentan que hay un converso español, de nombre. Aali, que tiene un pensamiento muy radical, y es un apasionado de la guerra. Aali, hace un  tiempo les repartió una serie de folletos, epístolas, documentos, revistas, material digital, todo relacionado con AI-Qaeda (…) Me cuentan  que algunos de esos documentos son formularios para rellenar, y constituir una célula terrorista”.

A favor de Venezuela

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González, recibido en el aeropuerto de Caracas por Mitzy Capriles (derecha), esposa de Antonio Ledezma, y Antonieta Mendoza, madre de Leopoldo López. / EFE

 

El expresidente español Felipe González aterrizó ayer en Caracas para sumarse como asesor técnico a la defensa de los líderes opositores Leopoldo López y Antonio Ledezma, encarcelados bajo la acusación de instigar las protestas contra el régimen en la primavera de 2014.

El valiente gesto de González, retirado ya hace tiempo del primer plano de la política y buen conocedor de América Latina, tiene por objetivo contribuir a la normalización de Venezuela, llevando la preocupación de los demócratas del mundo —102 exmandatarios de 67 países han pedido por carta al papa Francisco que interceda por los presos políticos— por la suerte de todos aquellos encarcelados en ese país (alguno, como Daniel Ceballos, en huelga de hambre) solo por el hecho de no comulgar con la propaganda y las acciones del presidente Nicolás Maduro. La visita no es por tanto un acto de injerencia, como ha reiterado la propaganda del Gobierno de Caracas, sino de solidaridad de la comunidad internacional con los demócratas venezolanos.

Maduro, a quien una tan súbita como oportuna gripe le obligó a cancelar ayer una entrevista con el Papa en Roma, permitió la entrada de González pero le preparó un hostil recibimiento a través de la televisión estatal, con las Unidades de Batalla Bolívar-Chávez como brazo ejecutor.

De nada servirán las marchas supuestamente espontáneas para tapar la realidad. Venezuela atraviesa una grave crisis económica, con alarmante escasez de productos básicos y la inflación más alta del mundo, con una tasa de homicidios solo superada por Honduras, y una política de acoso permanente a la oposición y de cercenamiento de los espacios de libertad. Maduro debe entender que la visita de González es, en realidad y sobre todo, una oportunidad para sacarle de su aislamiento internacional.

JAVIER LAFUENTE / ALFREDO MEZA Caracas

http://elpais.com/EDITORIAL, “A favor de Venezuela”.