Muere la mujer agredida a martillazos por el marido en Motril

Araceli Morales-nLa mujer de 60 años que resultó herida de gravedad en Motril (Granada) el pasado 20 de mayo tras ser golpeada en la cabeza por su marido con un martillo ha muerto esta madrugada en el Hospital de Traumatología de Granada, según han informado familiares de la fallecida. Araceli Morales Barros, que había tenido una evolución favorable en los últimos días del traumatismo craneoencefálico que sufrió, abandonó la Unidad de Cuidados intensivos (UCI) para pasar a planta el pasado jueves, pero una recaída de última hora provocó el fallecimiento.

Los hechos ocurrieron el 20 de mayo en la vivienda donde la víctima vivía con su marido, en la calle Antillas de Motril. La pareja estaba en trámites de separación y tenía previsto acudir al juicio por el divorcio al día siguiente de la agresión. El agresor, que hizo ayer una reconstrucción de los hechos, permanece en prisión provisional, comunicada y sin fianza por orden judicial.

El Instituto Andaluz de la Mujer (IAM) lamentó este sábado la muerte de Araceli Morales Barros, un caso que se suma a las 26 víctimas mortales registradas en España en lo que va de año, cinco de ellas en Andalucía. En un comunicado, el IAM expresó a las víctimas de violencia de género que “no están solas” y las animó “a denunciar para poder poner en marcha toda la red de protección y para que puedan recuperar sus vidas y las de sus hijos e hijas”.

La nota añade que “una vez más, recordamos la importancia de que toda la sociedad se implique en la lucha contra la violencia de género, definida por la propia Organización Mundial de la Salud como un problema de salud pública de magnitudes epidémicas”. Por ello, insta a “toda la ciudadanía, desde el entorno familiar o vecinal hasta los medios de comunicación, a reaccionar y denunciar ante cualquier síntoma de maltrato hacia la mujer, de modo que la red de prevención y protección mejore su eficacia”.

Por último, el comunicado recuerda además que en las relaciones sentimentales igualitarias, tanto en las jóvenes como en las parejas mayores, “no tiene cabida ningún tipo de maltrato psicológico ni físico, ni cualquier forma de agresión o violencia”.

La Policía Nacional acudió al domicilio de la víctima el pasado 20 de mayo tras ser avisada por una familiar que sospechaba algo raro después de que Araceli no contestara a las llamadas telefónicas.

Cuando los agentes entraron en el domicilio, se encontraron al detenido viendo la televisión en un sofá, mientras la víctima estaba en el piso superior de la casa tumbada en la cama y rodeada de un gran charco de sangre. Esto ocurría justo un día antes de que se celebrara el juicio por el divorcio de esta pareja. El presunto homicida, quien no trabajaba desde hacía años, exigía una pensión a la hoy fallecida de 500 euros mensuales para consumar el divorcio.

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